jueves, 3 de diciembre de 2015

La envidia


La envidia es un sentimiento que con diferentes intensidades ha rozado a todos en algún momento de sus vidas. Solemos escuchar que existe envidia sana y de la otra, dando por entendido que la no sana es mala palabra y que con esa no se tiene nada que ver. ¿Se puede cortar la envidia? ¿Qué puede provocar un envidioso?

Antes que nada, el envidioso se provoca daño a sí mismo y en segundo lugar malestar en los demás. La energía que emana este sentimiento es muy fuerte, negativa y destructiva. No es para nada una enfermedad, es un defecto de carácter, que se une a la venganza, la ira, la autocompasión, el resentimiento, la desconfianza, el culpar a los demás, la crítica, el pesimismo y la falta de amor y de preocupación por el prójimo.

Son generalmente las personas no contentas consigo mismas o las que tienen complejo de inferioridad las que siempre expresarán envidia hacia los demás, ya sea por aspectos físicos o intelectuales, posibilidades de éxito o por bienes materiales.

Reconocer que se siente envidia por algo o alguien y que eso es lo que domina nuestras actitudes, deseos y pensamientos es el punto de partida para revertir esa situación. No es fácil, pero tampoco imposible. El entorno cercano será muy importante para marcar este defecto con amor y motivar un cambio positivo.

Para quienes se sientan el blanco de envidias de compañeros de trabajo, vecinos, compañeros de estudio, amigos y hasta familiares, lo más importante es preservarse, no exponerse a situaciones que provoquen y agudicen ese sentimiento, entender que el envidioso en la mayoría de las veces no puede dominar lo que le pasa, que es una situación que le genera sufrimiento, insatisfacción y por lo tanto la mejor manera de reaccionar es detectar aquellas cosas de nuestra conductas que actúan como disparador y evitarlas con determinadas personas. Desde ya, que si se animan a dialogar con cuidado sobre este tema, será muy productivo para todos.



Para quienes crean en el poder de la energía y que se puede recurrir a pequeñas recursos para evitar o cortar la envidia, aquí van unos tips prácticos y efectivos:



* Utilizar carbón natural para absorber la energía de los lugares habituales. Un procedimiento de defensa muy simple y que da muy buenos resultados. Colocar todos los días y durante una semana 3 trozos de carbón en un plato, en el ambiente deseado y tirar cada mañana los trozos en un curso de agua.
* Tener cerca del escritorio o lugar de trabajo una copa o vaso de vidrio con agua, verán cómo se carga de burbujas al absorber la energía del entorno, no tomar esa agua, tirar el agua y renovarla todos los días.
* Encender un incienso y pasarlo por todas las habitaciones en las que se consideren necesarias. En la oficina, si fuese posible, se puede encender un hornito, tomando los cuidados del caso, con apenas unas gotitas de lavanda, ruda o romero.
* Baño de inmersión para descargas. Se llena la bañadera de agua tibia y se mezcla en el agua sal gruesa ( dos vasos). Se pueden agregar unas hojitas de romero. No estar en el agua más de 20 minutos. No hacer más de una vez por semana.

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