miércoles, 2 de diciembre de 2015

Los diez mandamientos de tu vida


Para empezar, cada quien es el dueño de su propio destino, de su vida, su éxito y su fracaso. Tomando en cuenta que sólo tenemos una vida por vivir, que esta es relativamente corta, y que hay alguien que cree en ti, tienes la obligación de hacer algo con tu vida. Eres responsable de tu destino. No lo hagas por tu familia, no lo hagas por la persona que te gusta, no lo hagas por mi ni por los demás, hazlo por ti, te lo debes a ti mismo.

Antes de cualquier cosa, antes de desarrollar todo un modelo y un plan para conseguir algo, lo que sea, debes partir de ciertas ideas, ciertas reglas científicas o tal vez, sólo de ciertas premisas.

Aquí están, para ti:

* 1. Cambia lo que haces mal: Si hacemos algo, y fallamos, y lo volvemos a intentar, pero lo hacemos de la misma manera otra vez, y volvemos a fallar. ¿Porqué maldita razón creemos que haciendo lo mismo vamos a obtener resultados distintos?

* 2. Al revés también funciona: Si existen razones para que algo salga mal siempre, existen razones por las que algo puede salir bien. Si estamos en un juego donde podemos perder, equivocarnos y hacerlo mal, entonces, también podemos ganar, acertar y hacerlo bien. No olvidemos que si podemos seducir, podemos ser seducidos.

* 3. Se científico, y si la ciencia te resulta complicada, practica la religión: Lo digo sin pretender faltar al respeto a aquellas personas religiosas. Si creemos que por un acto de fe vamos a lograr las cosas, estamos perdidos. Las acciones producen resultados, y los actos de fe producen... no sé que producen.

* 4. No idealices, sé realista: Cuando las emociones se han apoderado de nosotros, acostumbramos pensar con las uñas, creyendo que algo mágico pasará y cambiará todo lo que anda mal, no sucederá, olvida la suerte y empieza a construir un castillo cargando una pala y un costal de arena.

* 5. Experimenta: Dicen que no te equivocas mil veces, más bien, descubres mil formas de hacerlo mal. Así que si tienes miedo a intentar algo y defecarla, defécala, al menos habrás aprendido cómo no debes hacer algo.

* 6. Rocía de gasolina tus miedos y ofréceles un cigarro: Muchas veces, dejamos de intentarlo porque tenemos miedo a las consecuencias. Pues yo diría que las consecuencias de no intentarlo son peores. Cuando haya pasado el tiempo, cuando seas un viejo decrépito que tuvo miedo al éxito, cuando no puedas volver atrás para intentarlo de nuevo. El miedo, que seguirá acompañándote, sentado al lado tuyo en el sofá, no logrará tranquilizar ti mente, no te consolará, no te hará feliz. Y nunca, nunca, te dará aquello que te hubiera dado el valor para salir a comerte el mundo.

* 7. Abraza a tu ego, pero dale una bofetada si se pasa de ignorante: Sé humilde, acepta cuando te equivocas, aprende de los demás y nunca creas que tus habilidades y dones especiales pueden con todo, porque no es así. Quizás tú seas el capitán e histórico goleador de la selección de futbol de tu país, pero allí sentado, tus habilidades no son nada, tú no lo eres, y nunca lo serás. Es tu esfuerzo, tu voluntad, y tú lucha día con día lo que te dará el lugar que te mereces.

* 8. Sé un estratega: Si juegas ajedrez, sabrás a lo que me refiero. Quienes juegan ajedrez, saben que deben calcular todos los posibles movimientos, hacer una jugada, y prepararse para las posibles consecuencias. En el juego de la vida no debe ser distinto. Piensa lo que haces, hazlo, y acepta con cordura las consecuencias, el juego no se detiene, no puedes regresar una jugada. La cagaste, ni modo, pero sigue jugando, porque no pierdes el juego mientras todavía tengas piezas. Hiciste una buena jugada, sigue jugando y hazlo bien, sigue siendo cauteloso, aún no has ganado.

* 9. Mañana es hoy: Imagina que dejas para mañana, algo que puedes hacer hoy ¿Nada grave verdad? No, sólo estás perdiéndote hoy, dejando para mañana, lo que pudiste haber vivido, aprendido, padecido o disfrutado hoy. Si se trata de padecer, posponerlo no es la solución. Si se trata de disfrutar, postergarlo no suena divertido. No se trata de la diferencia de un día (hoy-mañana), se trata del detestable hábito de dejar de vivir para vivir esperando.

* 10. Tú eres tú, él es él: Deja de seguir los pasos de esa persona a la que admiras, incluso si esa persona es muy exitosa. Puedes tener un guía, puedes tomar un ejemplo, puedes incluso aprender los pasos y usarlos para formar un nuevo y único camino, el tuyo. Pero no vivas la vida de alguien más, vive la tuya. Si sigues los pasos de alguien, sólo hay una cosa que puedo asegurar, que siempre estarás un paso detrás, siempre, un gran paso detrás. Así que sé humilde, aprende del mejor, luego ten el valor, y atrévete a seguir tus sueños, atrévete a vivir tu vida.

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